
Todos creen que Leo (Castro) murió en la explosión del galpón perpetrada por Laureano (André). La aparición de un cuerpo calcinado e irreconocible refuerza este indicio: no pudo escapar de las llamas.
Contra todos los pronósticos, el mayor de los Sosa aparece milagrosamente con vida.
Débil y malherido, despierta aturdido en una lúgubre habitación de un modesto rancho, rodeado de velas encendidas e imágenes religiosas.
No sabe dónde se encuentra ni quién lo llevó hasta ahí. La única certeza que tiene es que está vivo…
De esta manera, el personaje de Luciano Castro vuelve a la ficción más exitosa de la última década, que también protagonizan Julieta Díaz, Mariano Martínez, Marcela Klooterboer, Gonzalo Heredia y Eleonora Wexler junto a un gran elenco de actores.