
CSI: Las Vegas grabó, para promocionar su décima temporada, lo que pasó a ser la escena más cara de la historia de la TV.
Se trata de una escena en slow motion que tuvo un costo de 400.000 dólares por 2 minutos 17 segundos de duración. La técnica que se usó se denomina The bullet time, y ya fue utilizada en la exitosa saga cinematográfica The Matrix.